La productividad puede ser definida como la relación que existe entre el resultado de una actividad, por ejemplo, la cantidad de objetivos alcanzados y los recursos que se han empleado para tal fin.

como ser productivo

En el ámbito laboral, un empleado es más productivo cuando cumple sus funciones de manera eficiente en el tiempo definido para ello, o incluso un tiempo menor. Aparte, con el avance del tiempo, el trabajador adquiere habilidad, y su productividad se incrementa.

Si sientes que aun no has alcanzado todo tu potencial, y deseas mejorar… Entonces es momento de seguir estos consejos.

Aliméntate bien

Una buena alimentación garantiza que tu estado físico y mental, se encuentren en condiciones óptimas, una alimentación pobre de nutrientes, va a afectar tu energía y atención, por ende, tu desempeño en general.

Recuerda que los alimentos son el combustible del cuerpo, inicia tu día con un smoothie verde, es una bebida alcalina que ayuda a tu cuerpo a deshacerse de las toxinas, al mismo tiempo que provee vitaminas y minerales para garantizar un excelente nivel de energía.

Prefiere alimentos frescos, en lugar de los procesados y azúcar, procura que tus comidas sean ligeras, porque cuando excedes en las cantidades, tus energías bajan y vas a desear una siesta.

Duerme suficiente y en óptimas condiciones

El sueño es sagrado, porque es el momento en el cual tu cuerpo se encarga de recuperar el desgate diario, y cumpla las funciones regenerativas. Cuando has descansado suficiente, estarás un mejor nivel de concentración y enfoque para realizar tu trabajo.

Procura levantarte temprano, quizás al principio sea un poco difícil adquirir el hábito, pero esto te permitirá realizar más objetivos durante el día. Además, podrás organizarte con calma, desayunar si prisas y hacer algo de ejercicio para activarte.

Por otra parte, toma pequeños descansos de unos 15-20 minutos, esto puedes hacer cada 2 horas. Toma este tiempo para estirar tu cuerpo, relajarte, merendar. Así tu mente se despeja y al retomar la actividad, tendrás nuevamente el enfoque que necesitas.

Mantén un nivel alto de motivación

La motivación es esencial para que tengas un mayor interés en canalizar tus esfuerzos y energía en alcanzar una meta.

Cuando deseas algo, haces todo lo que esté a tu alcance por conseguirlo, y si fallas, detectas tus errores e intentas corregirlos, con la idea de lograr la meta.

Por eso, si deseas mejorar tu productividad, siempre ten presente aquello por lo que deseas ser más productivo, esto te ayudará cuando tu fuerza de voluntad intente fallar, porque te recordará las razones para mantenerte en pie y luchando.

Organización y planificación

Planificar tu día es vital para poder evitar desperdiciar el valioso tiempo, de preferencia hazlo la noche anterior, toma unos minutos y organiza todas las actividades que vas a realizar al día siguiente.

Esto es muy beneficioso, porque también te va a permitir descansar mejor, ya que no tendrás que pensar en los pendientes del día siguiente, y al despertar ya sabes exactamente las actividades a realizar durante el día.

Puedes utilizar la técnica de la lista, escribe en ella las tareas concretas, así ya habrás definido exactamente qué debes hacer, y considera que cada tarea tiene un objetivo, por lo que vas a saber que esperar una vez que culmines una actividad.

En caso de que algunas tareas sean muy grandes o complejas, entonces sub-divídela, define varios pasos o tareas simples, para que sea más fácil de lograr.

Prioriza las actividades

En todos los pendientes, siempre podrás detectar aquellas tareas que son urgentes o más relevantes que otras, y dales prioridad a éstas, así te quitarás una gran preocupación y evitarás posponer urgencias.

El priorizar las actividades o tareas también te va a permitir flexibilizar un poco tus deberes, porque en ocasiones pueden surgir actividades inesperadas, pero que se vuelven urgentes o muy importantes.

Cuando esto ocurre, deberás remover algunas de tus actividades planificadas, para el día siguiente, y priorizar te permitirá hacer una elección adecuada.

También debes evitar hacer varias actividades de manera simultánea, porque al alternar, pierdes la concentración. Lo ideal es realizar una tarea a la vez, y concentrarte en ella hasta  culminar y avanzar a la siguiente.

Reconoce tus límites

Todos tenemos un límite, esto no te convierte en un mal trabajador o una persona que no es productiva, de hecho, reconocer los límites personales y de recursos es muy importante, porque te facilita el proceso de planificación.

Así evitas asumir tareas que no tienes la capacidad de abarcar, y si las aceptas, el resultado será que te vas a sobresaturar en tus actividades, y al no poder cumplir con las metas en el tiempo previsto, tu productividad va a decaer y te vas a frustrar.

Necesitas concientizar tus límites, aceptar la cantidad de trabajo acorde a ellos, y si deseas incrementar tu capacidad, puedes hacerlo, pero aceptando más actividades de manera controlada, para que tu nivel de exigencias aumente.

Concéntrate en tus actividades

Durante el día debes enfrentar elementos distractores que pueden ser muy tentadores y te dificultan la posibilidad de mantener un nivel de concentración óptimo, algunas distracciones son las continuas notificaciones del móvil, las redes sociales, entre otras.

Por eso, si es necesario, configura tu móvil de manera que no recibas notificaciones constantemente, incluso  si es necesario… apágalo. Fija un horario para ver tu correo electrónico.

En cuanto a las redes sociales, limita su uso en tu horario de trabajo, entra a ellas en tu tiempo de descanso, así te relajarás antes de regresar a la acción.

Otro elemento distractor son esas visitas para hablar de cosas que no están relacionadas al trabajo, evítalas, porque son minutos valiosos de trabajo. No significa que no puedes socializar, sólo que es mejor hacerlo en los horarios de descanso.

También debes evitar pensar en los pendientes de tu hogar, tienes momentos libres para eso, vale mencionar que tus problemas personales son importantes, pero mientras estás en tu trabajo, no encontrarás la solución, por otra parte te desconcentras de tus actividades.

Desconéctate del trabajo fuera del horario

Todas tus actividades tienen su momento para ser cumplidas, y así como es recomendable evitar distracciones en tu jornada laboral, también debes evitar realizar actividades del trabajo, en tu tiempo personal, de familia y relax.

Esto es necesario para equilibrar tu vida y  tus energías, así podrás dar lo mejor de ti en cada faceta de tu vida, te sentirás más feliz y eso sin dudas va a influir en tu productividad.