La paciencia es una cualidad de gran valor, que permite tener una vida feliz, por algo dicen que Roma no se hizo en un día.

como ser paciente

Lo más importantes proyectos de tu vida van a requerir de tiempo y esfuerzo, por lo que necesitarás paciencia para evitar caer en la frustración y ser víctima de la desesperación.

¿Qué es la paciencia?

Se conoce como paciencia a aquella capacidad de tolerar situaciones difíciles o adversas, con la finalidad de alcanzar un objetivo.

Vale destacar que eso significa que la espera va a ser controlando las emociones, ansiedad y frustraciones, esperando con perseverancia.

Y aunque la paciencia implique la capacidad de esperar que las cosas ocurran, sin crear angustias en exceso, éste valor no debe ser confundido con apatía o depresión.

La paciencia es una postura activa y positiva, y lo opuesto a la paciencia es, obviamente impaciencia, pero también se califica como desesperación, premura o apuro.

Beneficios de ser paciente

La paciencia ofrece muchos beneficios, que están directamente relacionados principalmente con tu salud, entre ellos se encuentran.

Mejora tu salud mental. La práctica de la paciencia permite que la persona padezca menos de depresión o alguna otra emoción negativa, porque han aprendido a manejar y superar situaciones estresantes.

Te convierte en una mejor persona. La paciencia puede lograr dotar a la persona de un poco de bondad, y de la capacidad de tolerar los defectos de otros, y eso te convertirá en un excelente ser humano.

Beneficios en tu salud física. Cuando dominas la paciencia, significa que puedes controlar el estrés, y éste es el origen de innumerables afecciones cotidianas, como dolores de cabeza, úlceras, entre otros.

Tips para aprender a ser más paciente

Existen muchas prácticas que puedes incluir en tu vida diaria, y a su vez te ayudarán a desarrollar la preciada paciencia, y comenzarás a disfrutar de sus beneficios. Puedes iniciar los las siguientes sugerencias.

Aprender a aceptar

La aceptación es algo bastante complejo, de hecho muchos la confunden con resignación, pero la primera es la comprensión de la realidad, por lo que apartas la queja de aquello que no puedes controlar.

Por otra parte, la resignación es cerrar las posibilidades al cambio, pero la queja es una constante, por lo que no hay aceptación.

Aceptar te permite comprender lo que ocurre y evitas que la queja y el dolor se transformen en sufrimiento.

Hay situaciones que duelen, somos humanos, no estamos exentos al dolor. Pero si lo aceptas, no vas a sufrir, pero si no lo aceptas, no vas a cambiar la realidad, y aun así… vas a sentir sufrimiento.

Vive el presente

Muchos pierden la paciencia porque en lugar de vivir el momento, quieren hacer muchas actividades a la vez, o comienzan a pensar en el futuro, no planificando, sino incrementando su preocupación y estrés por cómo pueden ocurrir ciertas situaciones.

Esta es una señal de falta de paciencia, así que si tienes esta costumbre, entonces necesitas aprender a vivir y disfrutar el momento actual, educa a tu mente a que sus pensamientos se centren en el ahora, sin gastar energía por el futuro.

Practica técnicas para controlar tu respiración

Una manera de dirigir tu organismo a la calma, es a través de la respiración. Básicamente debes inhalar por la nariz, y exhalar por la boca, con mucha lentitud, por unos 15 minutos, y sentirás como la cama llega a ti.

También puedes adquirir el hábito de practicar meditación, ella es perfecta para aprender a lidiar con el estrés cotidiano.

Otras opciones son las prácticas de movimientos controlados como yoga y tai chi, los cuales, además fortalece la mente y el cuerpo. Estos ejercicios controlados te enseñan como concentrarte en la respiración y el cuerpo en cada movimiento.

Cambiar la perspectiva de la vida

Seguro que has escuchado al menos una vez la metáfora del vaso, y si lo ves medio lleno o medio vacío. Cuando te concentras en las cualidades negativas, solo logras agrandar lo malo de la situación.

Aparte, la manera que tienes de ver la vida se refleja en ti, en tu personalidad y tu salud. Entonces la invitación es a restar importancia a los aspectos negativos de las situaciones, te distraen de todo lo bueno que ocurre a tu alrededor.

Esto no significa que veas la vida color de rosas, fuera de la realidad, obviamente ocurren situaciones negativas, cuando les restas importancia, no las estás negando ni ignorando, pero si le estás quitando su poder sobre tu tranquilidad.

Espera el momento oportuno

Aprender a esperar es la clave de la paciencia, porque en ocasiones necesitas que las circunstancias sean las correctas, por ejemplo, no pierdas la paciencia esperando a tu ser amado, si aún no te sientes preparado para una relación.

Muchos proyectos serán exitosos cuando todas las condiciones están dadas, para ello debes aprender a esperar el momento oportuno, no sacarás un pastel del horno sin que haya pasado el tiempo necesario para que esté bien cocido.

Mientras esperas, también podrás tomar algunas medidas para crear las condiciones ideales. Sin la paciencia, puedes perder mucho… porque no darás la oportunidad para ver florecer tu proyecto.

Practica la paciencia todos los días

La paciencia es una cualidad que no se desarrolla en un día, necesitas aprender a dominarla, y como cualquier habilidad, merece algo de práctica.

Elige un día para que sea la práctica de realizar actividades con ayuda de la paciencia, y al final  del día, reflexiona acerca de los resultados obtenidos.

Aprovecha los resultados, percibe aquellas actividades en las que pierdes el control o te dejas llevar por la ansiedad, y evalúa donde necesitas mejorar tus esfuerzos.

Retrasa tus recompensas

Esta es una de las opciones como puedes entrenar a tu mente a tener autocontrol y aprender a esperar. Esta estrategia se conoce como gratificación aplazada o demorada, y consiste en aprender a resistir la tentación de obtener una recompensa.

Es una excelente práctica que destaca la paciencia que es necesaria para obtener la recompensa. Esta práctica permite desarrollar el control de impulsos.

Un ejemplo puede ser, si deseas comprar una prenda, intenta retrasar esa compra lo más que puedas, un poco de autocontrol para no caer en la tentación y así notarás que no ocurre nada negativo por esperar.