Mantener todo en orden es la mejor manera de llevar la vida, porque facilita muchas cosas, el simple hecho de colocar cada objeto en el sitio adecuado, permite suponer que la persona es muy organizada y ordenada.

como ser ordenado

Esa es una cualidad que es perfecta para ser aplicada en la oficina, el hogar, el colegio, por mencionar algunos ejemplos.

El orden simplifica muchas actividades, sin mencionar el ahorro del tiempo al mantener una estructura en cada aspecto de tu vida, y poder ser más eficientes.

La mejor etapa para aprender a ser una persona ordenada, es la niñez, así adquieres el hábito y podrá ser aplicado con gran naturalidad en todas las etapas de la vida, pero si ese no es tu caso, no te preocupes y coloca en marcha la aplicación de estas sugerencias.

Conoce los beneficios de ser una persona ordenada

Mantener un orden en todos los aspectos de tu vida, es un hábito valioso, de hecho te ofrece ventajas envidiables, una de ellas es que te permite coordinar toda una estrategia para perseguir un objetivo, de manera metódica y con gran facilidad.

Cuando eres una persona ordenada, significa que ahorras mucho tiempo y esfuerzo, por lo que tu vida será más sencilla y libre de estrés. Además, el orden con el que mantienes tus pertenencias, es un reflejo del orden que tienes en tu mente.

Definir un lugar para cada cosa

Este es el primer paso que debes hacer, cuando has decidido comenzar a organizar. Define un lugar para cada cosa, si lo consideras necesario, en algunos espacios puedes colocar etiquetas para facilidad el proceso de búsqueda.

Y para que este trabajo no sea tiempo perdido, luego de utilizar cada uno de esos objetos, recuerda colocarlos en el sitio asignado, es una regla de oro para mantener el orden.

Si es una estrategia utilizada en el hogar, enseña a tus hijos a seguir éste hábito, y lo aplicarán en todos los aspectos de la vida, lo que resultará de gran beneficio en el futuro. Y si lo aplicas en el trabajo, te va a convertir en una persona ordenada y eficiente.

Empezar a organizar poco a poco

Iniciar es el paso más difícil, y una recomendación para que no abandones tu deseo de ser una persona organizada, es que debe comenzar poco a poco, no esperes tener resultados inmediatos.

Ordenar toda una casa o una oficina lleva su tiempo, esto no es una tarea de minutos, y menos si es la primera vez que lo haces. Lo mejor es empezar poco a poco porque si no te conviertes en un caos, te estresas y no vas a lograr terminar.

La mejor manera de hacerlo es, primero desocupar un poco, así tendrás el espacio para empezar a ubicar cada cosa en un lugar y comiences a ver el cambio y te motives a continuar.

Crea una rutina para mantener el orden

Ser una persona ordenada está orientado a mantener una rutina, y así poder crear el hábito del orden, esto toma por lo menos 21 días consecutivos para que el cerebro acepte el hábito y lo puedas hacer de manera natural.

Por ejemplo, crea un horario para hacer las actividades, incluyendo todo lo de índole personal, y cúmplelo. Procura organizar tus actividades del día siguiente, antes de acostarte a dormir.

Hacer cada cosa al momento

Cuando eres una persona organizada, cumples tu plan o lista de actividades al pie de la letra, pero además, ante cualquier eventualidad cotidiana, siempre haces lo necesario para mantener el orden.

Un claro ejemplo es, si ensucias algo, sin importar si fue por accidente o no, lo limpias de manera inmediata, así evitas mantener esa mancha de suciedad que te va a distraer de tus otras actividades, sin mencionar lo desagradable que resulta a la vista.

Si has terminado de comer, recoge y asea los platos al instante, mientras los mantienes sucios, además de que atrae insectos, pueden desprender mal olor y será más molesto que se acumulen  con otros platos a lo largo del día.

Deja todo despejado antes de ir a dormir

Un hábito que va a resultar de gran beneficio, es dejar todo organizado antes de retirarte de la oficina, o en el caso de tu hogar, antes de ir a la cama.

En la oficina, antes de marcharte, recoge todos los bolígrafos y guárdalos en su lugar, todos los documentos en sus respectivos archivos, coloca las cosas en sus cajones, descarta papeles innecesarios, esto va a ser beneficioso para tu estado mental.

Y en tu casa, lava y recoge los platos, coloca las sillas en su lugar, riega las plantas, organiza tu ropa para el día siguiente, y podrás acostarte a descansar con tranquilidad. Así, al día siguiente, será muy agradable comenzar la jornada en tu ambiente limpio y ordenado.

Además, no vas a perder en lavar la taza en la cual vas a beber café, por ejemplo. Y tendrás una excelente predisposición a iniciar el día.

Evita guardar objetos innecesarios

Muchos tienen el hábito de guardar objetos que no necesitan ni en la actualidad, ni a futuro. Son personas que les gusta acumular cosas.

Esto complica el proceso de mantener el orden, por ejemplo, tienes muchísima ropa, pero siempre utilizas los mismos trajes, porque los demás no te gustan por completo pero han sido un regalo, o ya han pasado de moda, entre muchas razones.

Con una gran cantidad de ropa, vas a necesitar otro armario, para organizar un  montón de ropa que no utilizas… ¿Te parece lógico realizar un gasto para adquirir algo que en realidad no necesitas? Ocupar un espacio con el cual podrías obtener un mejor provecho.

Establece un día de limpieza, y sé implacable al momento de decidir lo que vas a donar o reciclar.

Aprende a decir “No”

Debes reconocer que necesitas tiempo para ti y tu familia, mientras te comprometes a todo tipo de eventos, nunca vas a tener tu vida organizada, porque siempre vas a estar cumpliendo con las responsabilidades relacionadas a los eventos.

Aquí es perfecto el uso de una agenda, y reconocer tus limitaciones de tiempo, así no aceptarás más compromisos de los que en verdad puedes aceptar.