La disciplina se define como la capacidad de crear un hábito en base a tu compromiso y autocontrol, sin debilidades ante las tentaciones que pueden surgir cada día. Este es un valor necesario cuando deseas alcanzar una meta.

También se puede catalogar como esa fuerza que te ayuda a transformar tus planes en acción, como un compromiso personal.

como ser disiplinado

Por eso la disciplina es importante para perseguir un objetivo de cualquier índole, como laboral, del hogar, personal, tu salud. Porque favorece su desarrollo de una manera eficaz y eficiente que induce al orden, alejando la oportunidad de la llegada del caos.

Sientes que fallas al tratar de perder esos kilos demás, al intentar mantener tu hogar en orden, en cumplir con tus metas laborales, entonces sigue estas sugerencias para hacer un cambio positivo en la vida.

La motivación es esencial

Una de las fuerzas más poderosas para alcanzar y mantener la disciplina es la motivación, la felicidad que sentirás cuando alcances la meta esperada, te ayudará a tener la fuerza necesaria durante el proceso.

Para ello necesitas estar consciente de la meta que deseas alcanzar, si no tienes la certeza de lo que quieres, es imposible lograr una motivación efectiva y tu nivel de disciplina será bajo, porque ni siquiera tienes conocimiento acerca de que es lo que persigues.

Debes lograr asociar la disciplina y la emoción de tu meta, esto te ayudará a visualizar tus objetivos cada día, y te hará más fácil hacer el esfuerzo que requieres con disciplina y al mismo tiempo feliz y con mucha energía.

Debes reconocer tus debilidades

Las debilidades son el principal enemigo en la disciplina, y están presentes en cada individuo, así que jamás te sientas menos por tener debilidades.

Y, en realidad es de gran beneficio reconocer tus debilidades, cuáles son esas condiciones que te pueden hacer caer en la tentación y perder tu disciplina, aunque sea momentáneamente, porque significa que conoces a tu enemigo.

Al saber cuáles son tus debilidades, tendrás la oportunidad de crear estrategias para que evites caer en sus redes, si las niegas o las escondes, serás por completo vulnerable.

Aprende a limitar las distracciones

Una prueba sencilla, pero efectiva, para detectar la cantidad de distracciones a las que te enfrentas cada día, es observar de manera objetiva un día típico de tus actividades.

Así podrás contabilizar la cantidad de tiempo que utilizas frente al televisor, inmerso a las redes sociales, o aceptando visitas que solo te ofrecen datos irrelevantes acerca de la vida de terceras personas.

Al final del día podrás apreciar la gran fuga de energía que dejas de invertir en la persecución de tus metas.

Uno de los primeros pasos de la disciplina es limitar las distracciones, vale destacar que esto no significa que vas a dejar de socializar, solo necesitas definir un tiempo para ello, y así no distraer tu atención de tus objetivos en el tiempo destinado para ello.

Evita que la pereza se apodere de ti

La pereza es esa fuerza que elimina las ganas de hacer cosas, por lo que realizas las acciones con lentitud o incluso, no los realizas. Por algo la pereza es uno de los pecados capitales.

Aparta la pereza y ponte en movimiento hacia tu meta, que tu voluntad tan grande que te impulse a da un paso a la vez y te saque de la inercia, así no te vas a exigir tanto y evitas el deseo de tirar la toalla.

Establece metas definidas

Cuando tienes bien definido el lugar al cual deseas llegar, será más fácil alcanzar el autocontrol para evitar desorientarte en el camino a tu meta.

Además, cuando sabes el objetivo es mucho más fácil definir un plan de acción, así tendrás el conocimiento de cómo realizar cada paso que te acerquen a tus metas. Y recuerda repasar tus objetivos cada día.

También puedes crear un mantra que te permita mantener el enfoque en tu meta, muchas personas utilizan ésta técnica y la consideran efectiva.

Adquiere el hábito de agendar todo

La organización es fundamental para adquirir disciplina, recuerda que la disciplina está relacionada al orden.

Puedes comenzar por comenzar a utilizar una agenda y registrar tus compromisos, recuerda el cumplimiento de éstos.

También debes considerar tiempo para tus descansos, lo que va a ayudarte en la recuperación tanto física como mental, y no olvides registrar tus recompensas y gustos, así no te va a distraer el deseo por éstos, porque ya tendrás una fecha, la cual debes cumplir.

Al principio puede ser difícil, pero intenta mantener el hábito de la agenda, y en poco tiempo lo realizarás de manera natural.

Asume los cambios con un poco de paciencia

La mente debe acostumbrarse a las nuevas actividades, para ello necesitas mantener la disciplina. Es mucho más fácil mantener los hábitos negativos, porque ellos brindan recompensas al cerebro desde el punto de vista biológico y químico.

Esto no debe ser considerado como una excusa para dejarte vencer por la debilidad, pero necesitas aprender a lidiar con el cerebro y su intención de cautivarte con los hábitos negativos.

Ser disciplinado no es sinónimo a ser perfecto

Eres un ser humano, por más disciplinado que seas, jamás vas a rendir como una máquina, mantener un estilo de vida tan estricto que sea por completo inflexible es algo imposible de sostener.

El ser humano es mucho más complejo que eso, tiene sentimientos y emociones que influyen en el estado de ánimo. Así que si fallas, sé consciente de tu debilidad, perdónate y sigue adelante.

Por eso es recomendable evitar buscar la perfección, lo que vas a conseguir es frustración, y terminarás por abandonar las actividades, bajar tu autoestima y será más difícil alcanzar tus metas.

Que tu meta no sea la perfección, debe ser el progreso para acercarte a tus objetivos.

Cuida de ti, eres tu activo más valioso

Cuando tienes disciplina, organizas mejor tu tiempo, lo que te permite cumplir un horario para hacer ejercicio, comer y descansar, son acciones de gran valor para cuidar de ti, así tu salud física y mental estarán en óptimas condiciones.

Disfruta tus recompensas sin que te consideres egoísta, porque cuando eres disciplinado, y comienzas a alcanzar tus metas, las recompensas deben ser para tu deleite, así que descansa ese tiempo que te ganaste, o disfruta ese dulce que te mereces, sin culpas.